Puntos suspensivos...

Pedro Tzontémoc  

Nos transformamos cada día, con cada nueva experiencia y con ello cambia también nuestra forma de ser, de vivir, de pensar y, por supuesto, de hacer fotografía. Esta ha sido la premisa de la que parte todo mi trabajo, la de fotografiar mi proceso vivencial para que cada foto sea una piedrita dejada en el camino, tal como lo harían Hansel y Gretel.


Fiel a este principio y haciendo uso de mi archivo, trabajo en esta serie que pretende ser, como todas, un testimonio existencial. Cada una de las piezas da cuenta de lo que he perdido o se desvanece de mi vida tras 17 años de enfermedad. Un paréntesis de puntos suspensivos, entre el pasado y el futuro…


En este juego de posibilidades infinitas que es la vida, cabe tan sólo una certeza: todo termina por terminarse.


Fotografiar es exorcizar.