Apuntes para la memoria

Pedro Tzontémoc

 

            Hace tiempo, en la Sierra de Catorce en San Luis Potosí, un muchacho mostraba orgulloso la foto de su novia. Para mí era tan sólo la imagen de una muchachita de 15 años, pero para él era la síntesis del recuerdo, el detonador de la memoria; era ése día en que salieron de paseo, ése día en que se la dedicó y se la regaló, en resumen; esa fotografía era su novia en sí misma. Desde entonces pienso que en verdad las fotos nos roban el alma, de alguna manera una parte de nosotros mismos se queda ahí, en blanco y negro o en color, para siempre.

            La fotografía tiene el poder de sustraer de la cadena del tiempo un instante que se convierte en el resumen de nuestra vivencia. Somos incapaces de recordar en secuencia cinematográfica, la imagen fija es totalmente antinatural y es por eso que tiene tanto impacto en nuestras vidas.

            La fotografía es para vivirla, para viajar a través de los ojos de quien la vio por vez primera, para acercarse a un mundo personal, vivencial, producto directo de la experiencia de aquel que aprieta un disparador y que gracias a la alquimia de las sales de plata la podemos hacer nuestra, apropiárnosla. La fotografía es magia, es conservar en dos dimensiones, todas las dimensiones que contiene la realidad.

            Apuntes de viaje >Europa es una colección de fotografías que fueron seleccionadas en función de su capacidad de activar los mecanismos de la memoria, de mi memoria, de la memoria de quienes vivieron los momentos en que se accionó el disparador... Cada una de estas fotografías tiene tantas lecturas como lectores, en una escala que va de la indiferencia a la representación misma de lo vivido. Estas fotografías intentan llevar al espectador a establecer una relación más intima con la imagen, con el instante; dándole prioridad sobre la fotografía misma.

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